Momentos en los que pararías el tiempo

Antes de ser madre, mis vacaciones ideales incluían imágenes del tipo yo misma tumbada en una hamaca (con mi barriga perfecta), leyendo algún buen libro (o una revista tonta de esas que te permiten no preocuparte por nada), tomando el sol, haciendo la siesta o con un buen daiquiri de fresa en la mano. En esta estampa no cabían lloros, ni rabietas, ni dolores de espalda, ni purés de verduras tirados a la basura, ni yo cenando las sobras de la cena de una personita de 1 metro de alto… ¡Cómo cambia la vida!

Recuerdo que esperaba las vacaciones de Semana Santa, ansiosa, porque eran un anticipo de las de verano. Con suerte, no llovía, y con más suerte aún, conseguías una buena oferta a algún destino soleado y con olor a verano.

Pues todo esto, se acabó, al menos de momento.

De todas formas, y aunque esta Semana Santa no ha sido lo que esperaba, me gustaría mostraros algunos buenos momentos. Y quisiera también hacer hincapié en que, aunque toca despedirse de ciertas cosas, aprendes a valorar otras. Por eso, voy a hacer un top ten (aunque en este caso es un top six) de mis buenos momentos, esos instantes en los que pararías el tiempo y que he tenido la suerte de disfrutar estos días.

Eso sí, a mis lectores que aún no son padres o madres, os pido que NO sigáis leyendo, y disfrutéis de vuestros mojitos al sol. Todo llegará. 😉

1. Hacer cosas bonitas con tus manos

Como esta casita de pájaro que decoramos en el último taller de Lingosworld.

casitapajaro

2. Perderse por algún lugar mágico

Sentarse en las rocas, contemplar el mar y la naturaleza de la Costa Brava (o vuestro rincón favorito). Ver el presente, valorar el pasado e imaginar el futuro. Dejarse invadir por la magia del lugar.

costabrava

3. Despedir el invierno al calor de la chimenea

Aprovechar las últimas tardes de frío para encender la chimenea. Acercarte tanto al fuego que sientes que te arden las mejillas. Y aún así no apartarte.

chimenea

4. La risa de los niños

Admirar su capacidad de, pase lo que pase, seguir riendo y seguir siendo capaces de hacernos reír.

gerard

5. Recuperar viejas tradiciones

Como esta manta típica de abuela, aunque no me dará tiempo a acabar antes de que acabe el frío… ^_^

manta

6. Las siestas interminables

Compartir el sofá con tu personita preferida y despertarte sin saber qué hora es, después de soñar profundamente, sintiendo el calor que sólo los niños saben desprender.

siestatime

Al final, aunque no han habido mojitos ni lecturas al sol, no ha estado tan mal, ¿verdad? Y, vosotros, ¿tenéis algunos momentos sencillos en los que pararíais el tiempo?

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25 Comments

  • 3 abril, 2013
    reply

    Me ha encantado, reflejada al 100% hasta tengo a medias la manta de grannies… lo único que me pilla lejos el mar.

    • 3 abril, 2013
      reply

      Gracias Marta, estoy segura de que aunque estés lejos del mar, tienes algún rinconcito mágico cerca donde perderte…

  • 3 abril, 2013
    reply

    Qué cierto es el cambio de vida que te da la experiencia de ser madre, pero yo no lo cambio por nada del mundo, he aprendido a hacer todo lo que hacia antes con mi pequeñita y ahora sólo tengo en mente una pregunto ¿como podia vivir antes sin la ayuda de esta pequeña personita?

    Besotesss guapisima 😉

    • 3 abril, 2013
      reply

      Yo pienso lo mismo, no puedo vivir sin ella… ni sin todo lo que ahora me hace feliz, un abrazo!

  • 3 abril, 2013
    reply

    La verdad es que no te hace falta nada, me parecen unos momentos fantásticos

  • 3 abril, 2013
    reply

    Genial!!

  • vaxav
    3 abril, 2013
    reply

    Genial!!!

  • 3 abril, 2013
    reply

    Reblogged this on esmeraldaoutes.

  • 3 abril, 2013
    reply

    Genial como siempre 🙂

  • Leticia
    3 abril, 2013
    reply

    Que gustazo de vacaciones!, a mi me encantan las siestas con mis hijos 🙂

  • 3 abril, 2013
    reply

    Jope, es total! Yo tb echo de menos lo que tu decias (tambien la tripita plana, of course =) ), pero adoro pasar tiempo con mis enanos y dejarme llevar por lo que transmiten, y eso no tiene parangon!

    • 6 abril, 2013
      reply

      Exacto, es un cambio radical, pero tengo que reconocer que, ahora, soy más feliz sin duda!

  • Anna
    3 abril, 2013
    reply

    Cuanta razon tienes, cada dia juntos a los peques tiene algún momento especial!! Me encanta tu blog. Un beso!

  • 4 abril, 2013
    reply

    Al leer tus post siempre se siente un aire de felicidad!!! ¿tu crees que me podrías contagiar con esa alegría cuando muestras tus fotos? Un beso enhorabuena por sentir todo lo que sientes

    • 6 abril, 2013
      reply

      Jajjaja, gracias! Puedo intentar transmitirte alegría mentalmente! Gracias por tu comentario, es de esos que te alegran el día!

  • 4 abril, 2013
    reply

    Precioso Marta. Yo vivo el momento más feliz de mi vida junto a mis hijos y mi familia. Antes viajaba por todo el mundo a paraísos perdidos. Ahora mi paraíso son sus sonrisas. Un besito

  • 4 abril, 2013
    reply

    Eso es vivir con pasión e ilusión! Preciosas fotos:)
    Besitos

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